Soundtrack Eterno
Debo reconocer que escuchar música produce cambios perceptibles (al menos para mi) en mi estado anímico. Euforia, melancolía, concentración, evasión, ganas de caminar y… ganas de patear culos.No es lo mismo amanecer escuchando Beautiful Day de U2, a escuchar Perfect Day de Lou Reed, para eso mejor me quedo en mi cama, ya que de seguro el día será una mierda.
Eso conlleva a la decisión estratégica de que radio es con la que te vas a despertar. Si bien llega a ser increíblemente urbano el despertar con el ruido de los autos y de la ciudad, lamentablemente no generan el punch adrenalínico para comenzar-enfrentar el día.
De esta manera, mantengo un soundtrack personal-permanente en mi cabeza. Las canciones que me gusta (y algunas no tanto) pero que son "vitales" de escuchar en determinados momentos, las que le dan un marco al evento que estoy viviendo. Es más, son un correlato sonoro de los sentimientos y sensaciones que experimento.Las imágenes me generan un efecto parecido, transformándose en gatilladores automáticos de correlatos sensoriales, previamente programados (o más bien, experiencialmente adquiridos). Como podrían ser los eventos familiares, donde se mezclan alegría y añoranza. Añoranza por un estadio personal que mezcla pasado y presente.
O los encuentros entre amigos, donde se mezclan una mayor cantidad de sentimientos, pero que pueden ser resumidos en un momento final de suficiencia.
Definiéndolo yo, como el momento en que te sientes estar donde debes estar, el momento adecuado. Donde no se necesita más ya que lo que tiene es suficiente… momento que por lo demás es efímero, pero real.
Estos momentos se pueden encontrar:
En medio de un juego de cricket-Xtrem.
De una comida para celebrar la nueva casa de un amigo
Participando de cánticos nórdico-festivos.
Personificando personajes del punk-melódico.
O retrocediendo a unos '70 virtuales.

Y bueno... pueden que no sean eventos tan suficientes... pero sirven como resumen de estos meses.






