New House... New Life
Efectivamente, me cambio de departamento. Y dejo el lugar donde viví por casi siete años en Santiago, el lugar que con mis hermanas convertimos en nuestra atalaya urbana, en nuestro minarete de reflexión familiar.Y como mis hermanas tomaron rumbos distintos, no tenia sentido seguir en ese lugar. Me despediré de la vista, de los amaneceres y anocheceres, de los momentos de compartir y de los de estar en la soledad acompañada. En fin, de la cotidianeidad luminosa que
entregaba un 18avo piso.Mi nueva residencia esta más cerca del suelo, lo que no es malo en alguien que pasa viviendo en las nubes, esta lejos y a la vez cerca del centro, los autos pasan... y dentro no se escuchan, el sol cae con fuerza... y dentro se esta fresco, la noche oscurece.... y bueno, si enciendes la luz, se ilumina.
Además, este nuevo proyecto lleva compañero de ruta, por lo que además implica desoxidar los protocolos sociales que habían quedado en stand by por vivir con familia, un desafío que no es menor.
Y ahí estoy, comenzando un año lleno de incertezas, con nuevas situaciones de vida, con la convicción que definitivamente este período anual será totalmente distinto al anterior.
En resumen: Me gusta, pero me asusta. :-)




















