Even flow, thoughts arrive like butterflies
Eddie tiene razón... los pensamientos (y los recuerdos) me llegaron como mariposas, y por una noche revolotearon y me permitieron viajar catapultado 12 años atrás.En un momento de la noche del 22 de noviembre sentí que estaba en el colegio, en el primer año de universidad, era abril y llovía... tenia los bototos puestos, y mis jeans estaban sucios y gastados.
Primer año en Santiago, vivir en una residencia universitaria, estudiar Construccion Civil y sentir durante todo el primer semestre que un error del sistema era la razón que compartiera un asiento con otros 180 tipos en la Católica.
Cuando llovía no me ponía parca ni usaba paraguas... era mi forma de declarar mi diferencia, llegar mojado a clases con cara de que no me importaba (que en realidad, no me importaba), con una camisa leñador ( o franela) que me llegaba casi hasta las rodillas, y la tranquilidad de que ya me han catalogado... porque yo ya lo había hecho.

El grunge me hacia sentido, no sólo musicalmente sino como postura social... del que no es necesario ser (o estar) fashion para plantear tus ideas, para gritarlas... que no es necesario que te agrade todo el mundo (y ni mucho menos tener que demostralo!), y que lo politicamente correcto es más una carga que un requisito.
A la distancia, me veo más hipócrita que antes... sonriéndole a los imbéciles, no diciendo nada ante las frases estúpidas, y deseando que los "compromisos sociales" sean interrumpidos por un temblor.
Bueno... aún me queda la pesadez... pero en medio de las posturas polight de ahora, mi pesadez se transforma en asertividad... un asco.
La continua camancha de la noche me empapaba, me mojaba, me despertaba... y se transformaba en el perfecto conductor para la rabia, la potencia, la honestidad y lo básico... no es tanto que se descubra la transgresión dentro de uno, como el equilibrio para que ella participe de la cotidianeidad.Gracias Pearl Jam.




